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En el sector dedicado a la importación y comercialización de vehículos usados del cual dependen miles de familias en esta frontera, aún se viven momentos muy difíciles. Agobiados por el comercio informal y debido a las políticas de Hacienda en los padrones de importación, más de la mitad de estos negocios han cerrado sus puertas; el resto, lucha por subsistir frente a la falta de criterio de los Administradores de las Aduanas Fronterizas, cuyo comportamiento caprichoso ha merecido la intervención de autoridades judiciales al incurrir en desacato a un tribunal federal

A pesar de que los funcionarios aduaneros niegan y minimizan esta acción, César Armando Aguilar Gándara, administrador de la aduana en Mexicali fue trasladado a México en días pasados en calidad de presentado, para declarar en torno al desacato que por espacio de tres meses ha hecho de un amparo federal que favorece a los importadores de vehículos usados.

“Las autoridades, desde hace meses, han estado realizando una serie de diligencias y acercamientos para solicitarle al administrador que cumpla con la disposición de la resolución judicial de los tribunales y al negarse a acatarlo, la autoridad jurídica ha tenido que intervenir para llevarlo a declarar a México, son decenas los amparos que se le han estado presentando, y tuvimos que llegar a este grado para demostrar que se tiene la razón, que es inconstitucional el decreto que frena a los comerciantes en autos usados”, afirma José Luis Cruz, directivo de la Cámara Nacional de Comercio en Mexicali.

Los dirigentes de Canaco denuncian así el desinterés de la aduana ya que tanto el administrador César Aguilar Gándara como Jorge Raúl Cervantes, subadministrador de informática y contabilidad, se niegan a recibirlos, aún cuando en Baja California los comerciantes fronterizos en autos usados cuentan, como último recurso, con la protección de 82 amparos emitidos por jueces federales.


Actualmente, las importadoras siguen sin poder trabajar, son más de 350 dueños de lotes de autos usados quienes solicitaron un amparo contra el decreto; y los pocos comerciantes en auto partes que subsisten, presentan un notorio desabasto, sobre todo de partes de autos extranjeros.

El país donde se dificulta trabajar

El vicepresidente de la Sección de Decretos Aduanales y Asuntos de Comercio Exterior de la Canaco Mexicali, José Luis Cruz, manifiesta que desde el inicio del 2009, a todas las personas que se dedican a esa actividad económica se les ha dificultado laborar. “La gente está desesperada porque tienen el compromiso de llevar comida a su casa y no pueden trabajar, ni los yarderos, hojalateros, pintores, mecánicos, ni los carroceros y necesitan hacer su labor, porque aparte de la crisis no pueden llevar a cabo ninguna operación, ya que tienen invertido ahí su dinero”.


En promedio, cada día se han dejado de importar unos 300 autos tan sólo por la frontera de Tijuana, lo que afecta más de 100 mil empleos, con lo que se pierden cada mes más de 48 millones de pesos, según afirman propietarios de agencias importadoras, quienes acusaron de insensibles a las secretarías de Hacienda y Economía, que con la aplicación de sus políticas contradicen las estrategias de apoyo a los mexicanos anunciados desde la Presidencia del país.

En varios negocios de autos usados que ya cerraron sus puertas, se llegó a exponer un cartel dando las gracias irónicamente al presidente Felipe Calderón por las medidas que han colapsado a gran parte de este ramo, haciendo alusión a su fracaso como “presidente del empleo”.


De los 220 vendedores de autos usados que se encontraban registrados ante CANACO en Mexicali, alrededor del 55 por ciento ha cerrado sus negocios y algunos se dedican a vender los autos en la informalidad, sin importarlos y malbaratados, aún con la razón jurídica de su parte. De esa cifra, sólo poco más de 70 lotes subsisten y siguen sosteniendo un local establecido, sueldo de empleados y el alto pago de impuestos.

Tan sólo en Tijuana, en el 2008 más de 150 comercios dedicados a la venta de autos usados, han tenido que cerrar ante las políticas económicas del gobierno federal que han traído como consecuencia, la caída en un 80 por ciento de las ventas y para subsistir como comerciantes, se han visto obligados a sumarse a lo que tanto criticaban: el comercio informal; y por tanto, a la necesidad de vender autos sin importar y exhibirlos en tianguis, en puntos de mercado y ofertarlos hasta en la banqueta de sus propios negocios.

Pérdidas incalculables

Son incalculables las pérdidas diarias del comercio de autos usados en Baja California y en especial de esta frontera, los cuales no cuentan con ningún programa alternativo. Para el inicio del año 2010, el 80 por ciento del gremio de vendedores de autos, una cifra aproximada de 220 comerciantes, podrían cerrar las puertas de sus negocios, revela Gilberto Leyva Camacho, presidente del grupo especializado de venta de autos usados de Canaco Tijuana.

“En el 2008, el padrón de comercios en autos usados establecidos en Tijuana era de 275, a la fecha sólo subsisten unos 130 o menos, en lo que va del 2009 tenemos registrado que 138 negocios, el 50 por ciento de los loteros ha cerrado sus puertas, y si el gobierno estatal no toma cartas en el asunto, el porcentaje de comercios en quiebra se elevaría un 30 por ciento más al final de 2009, podría quedar sólo el 20 por ciento, no más de 50 loteros establecidos. .

“Bajo el criterio para la legalización de autos extranjeros -considera el presidente de la Cámara Nacional de Comercio en la ciudad, Mario Escobedo Carignan- el gobierno federal ha logrado inhibir la importación, no así la introducción de automóviles a esta zona, lo que según él representa un problema no sólo para los loteros, sino también para el gobierno que no ha conseguido ingresar esos impuestos”.

“De los 63 mil autos que tradicionalmente han ingresado a esta frontera a estas alturas del año, solamente hasta septiembre habrán sido importados unos diez mil, lo que representa el 15 por ciento que aún está en activo, del comercio formal; y de esos 63 mil, deben ser alrededor de 50 mil autos los que entran a la ciudad clandestinamente, a través del comercio informal” señala el líder del comercio establecido en Tijuana, quien reconoció que el grupo especializado que está integrado a CANACO, también vende autos sin importar.

Sin embargo, hace unas semanas, ante la problemática fiscal y de seguridad que representa el ingreso de autos ilegales a la ciudad, que carecen de un registro o una forma de localizar a su dueño, el presidente de CANACO Tijuana, solicitó a las autoridades estatales, tanto de Recaudación como de la Procuraduría de Justicia, que intervinieran para solucionar el problema.

En respuesta, asegura Escobedo Carignan, que le prometieron realizar operativos sorpresa en los puntos de venta clandestina más comunes, como pueden ser los mercados de autos en la zona Este, o aún en las banquetas de la ciudad. “Las autoridades fiscales ya deben estar revisando la estancia legal de los vehículos que están en venta en la vía pública. Y por otro lado, la procuraduría del Estado verificará que los automóviles en venta, no tengan un reporte de robo.”

Mario Escobedo dice que sí ha habido respuestas de las reuniones con legisladores de México y de Estados Unidos para tratar esta problemática derivada del Decreto de Importación de Vehículos que empezó a regir el primero de enero del 2009, con la cual se pretendió proteger a la industria mexicana de autos nuevos y que el gobierno federal no ha comprendido que la base del éxito de la venta de autos nuevos es que haya un buen mercado de vehículos usados.

Mientras tanto, la Asociación Nacional de Comerciantes en Automóviles y Camiones Nuevos y Usados pronostica que a finales del 2009, el sector habrá registrado una caída en ventas de alrededor del 35 al 40 por ciento con la desaparición de unas 50 agencias de autos nuevos en el país.

Políticas económicas erróneas

“A los comerciantes de remates de autos en el sur de Estados Unidos también se les cayeron las exportaciones en más del 50 por ciento, contaban con un movimiento laboral de 80 personas y ahora tienen sólo 12 a 15 trabajadores; se pierden empleos también en la vecina nación, pero las agencias de autos nuevos tienen a un lado un gran lote de vehículos usados, “porque así es el mecanismo mercadotécnico que genera éxito, el cual no es todavía apreciado en México, menos en Baja California, cuyo esquema de mercadotecnia tiene 40 años de rezago respecto al vecino país”. Asegura Escobedo Carignan

“De igual manera, en México la medida para proteger al sector automotriz no tuvo buenos resultados, pues las concesionarias bajaron sus ventas en un 35 a 40 por ciento en lo que va del 2009, y vemos que la recuperación de esta frontera solo podría ser posible con la activación de la zona económica estratégica que permitirá competir en igualdad de condiciones con el mercado vecino”.

Pero con todo y la reducción de los precios estimado en un 50 por ciento y el haber bajado el arancel de importación de 3 a 10 por ciento, ni así resulta viable importar vehículos, Arturo Hernández, presidente de la Asociación de Vendedores de Autos y Camiones Usados de Mexicali (Avacumex), argumenta que el costo de las importaciones es más del 150 por ciento que en 2008.

Explicó que mientras el año pasado se manejaba un valor referencia de 5 mil 775 dólares por un Ford Lobo 2004, y se pagaba de arancel 15 mil 552 pesos, con el esquema de Precio Estimado se le valúa al mismo auto en 12 mil 663 dólares, y se pagaría un impuesto de 23,546. pesos.

El líder de Canaco Mexicali, Marco Julio Reyes, afirma que el sector comercio genera el 42 por ciento del Producto Interno Bruto y cerca del 50 por ciento de los empleos, por lo que hace un fuerte reclamo a las autoridades federales por las decisiones que han tomado y lastimado a la economía local como el incremento a los precios estimados para la importación de vehículos usados y ahora la implementación del Sistema de Aforo Vehicular (Siave) que afectará los cruces fronterizos.

“Son diversos sectores económicos se han visto sumamente lesionados por decisiones gubernamentales erróneas. Todo ello ha derivado en la pérdida de cientos de empleos y del patrimonio de comerciantes. En contraparte, ha aumentado el número de vehículos que circulan por la ciudad de manera ilegal y la venta informal de autos usados en las colonias”. Dice el líder de Canaco.

”En este momento de crisis económica, es incongruente sacar del mercado a quienes se dedican a importar vehículos, y a quienes tiene la esperanza de adquirir una unidad, aunque sea usada, —señala Marco Julio Reyes Celaya, presidente de Canaco Mexicali, a la vez que critica que las autoridades de Hacienda y Economía no consideraron jamás, ni previeron el grave daño que han provocado a miles de familias bajacalifornianas.


“Los lotes de autos usados enfrentan una situación crítica que debe ser tomada en cuenta, costos crecientes ya que con la crisis se incrementó la renta de los locales, al igual que aumentaron otros insumos como la luz, agua, teléfono y otros gastos, y no se tiene un crecimiento en las ventas, por lo que estamos confinados a cerrar o malbaratar los autos, o en el peor de los casos, seguir despidiendo personal para reducir costos.” Lamenta Reyes Celaya.

La crisis económica internacional, se ve recrudecida en esta zona de México ante un gobierno federal que con sus políticas económicas no sabe ni puede contener la caída financiera: está el sector manufacturero, que se redujo a menos 16.4 por ciento, el de la construcción que bajó 9.2 por ciento, el sector servicios que tuvo un retroceso de 10.4 por ciento y el desplome del comercio organizado, por lo que empresarios, industriales, comerciantes, los inversionistas del desarrollo inmobiliario observan diariamente su inversión disminuida y muchos de ellos optan por la clausura, afectando así la derrama económica, el empleo y la inversión en el estado.

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