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Es común reconocer obras de arte en los museos pero, ¿plasmadas en la piel de una persona? Los tatuadores profesionales buscan que su labor sea reconocida de manera artística y también que haya alguna ley que regule su trabajo en cuanto a sanidad y con esto evitar cualquier riesgo para la clientela.


Jazziz Becerra / Monterrey, Nuevo León

Luis Villagómez Sánchez, tatuador de origen queretano, considera pobres las exigencias por parte de la Secretaría de Salud, ya que para ser tatuador debes de mostrar, además de aptitud, lo necesario en cuanto a higiene y cuidados para poder dedicarte a este oficio.

“Las leyes son muy pobres, prácticamente cualquiera puede ir a la secretaría, registrarse y comenzar su negocio como tatuador. Hace mucha falta que se regule nuestro trabajo para protección de los clientes y que nuestra labor sea más reconocida”.

Villagómez tiene 16 años dedicado de lleno a este negocio y acepta que comenzó por la influencia de sus amigos en aquel entonces. Además considera este ejercicio como toda una profesión y un arte.

“En esos momentos me juntaba con amigos que les gustaba mucho ese rollo de tatuarse y yo también lo hice, después me llamó la atención el hacerlo porque pues siempre me ha gustado mucho dibujar y me decían que lo hacía bien, así que opté por convertirme en un tatuador profesional”.

“Lo considero una profesión porque, aunque no hay escuelas, uno siempre está aprendiendo y necesita de bastante tiempo para lograr ser un verdadero profesional y hacer de tu trabajo un arte”.

Respecto a la cultura que existe en México en el rubro de los tatuajes, se cree que es muy pobre en comparación con otros países, ya que ha viajado con el fin de adentrarse y conocer más de este arte.

“Si viajas te das cuenta de que estamos muy atrasados en esto, por ejemplo existen países muy avanzados como Estados Unidos, pero a mí me llamó mucho la atención Europa, es donde me quedé impresionado. Estuve en España, en Francia y la verdad es que existe una cultura muy superior incluso a la de Estados Unidos”.

También mencionó que se debe de quitar el estereotipo de que los tatuados son gente con malas intenciones o que no tiene nada que hacer.

“Es difícil quitar los prejuicios pero, como te digo, el tatuaje es un arte y es necesario crear una cultura para dejar los estereotipos de lado”.

Los precios de los tatuajes varían mucho dependiendo del tatuador y del tiempo. Luis Villagómez cobra entre 500 y 600 pesos por hora. Un tatuaje pequeño puede terminarse en 20 minutos, uno mediano en aproximadamente cuatros horas (depende de qué tan detallado sea) y uno grande puede durar hasta semanas y se maneja por sesiones.

“He tatuado hasta espaldas enteras y esos se llevan semanas, por ejemplo en un día hago una sesión de tres horas, al otro día de dos horas y otro día hasta cuatro horas”.

El artista queretano no maneja diseños predeterminados, ya que prefiere hacer algo original independientemente de quién sea la persona a tatuar. Si algún cliente lleva una foto de alguien que quiera llevar en su piel, en ese mismo momento la puede marcar.

“Sí, cuando es una foto, normalmente son personas que ya fallecieron, entonces lo único que les pido es que sea nítida la foto porque si es muy viejita se dificulta un poco por los rasgos de la persona. Cuando un cliente viene con un diseño ya hecho le pido autorización para intentar mejorarlo para que se lleve algo único y original, es lo que yo recomiendo”.

Al cuestionarlo acerca de las técnicas que existen actualmente para desvanecer los tatuajes, Villagómez dijo que no está de acuerdo porque mucha gente que se dedica a eso toma a la gente para experimentar soluciones y puede ser peligroso.

“No estoy muy de acuerdo porque mucha gente toma como conejillo de India a la persona que intenta quitarse un tatuaje, aparte si te vas a hacer un tatuaje y ya estás pensando en la manera de quitarlo pues no tiene sentido, mejor no te lo hagas o medítalo bien, siempre recomiendo que lo mediten bien antes de hacerse algo permanente”.

Habló también del cuidado que se le debe de dar a un tatuaje y las creencias que se hallan en distintos lugares para evitar retoques en un corto tiempo.

“Yo recomiendo solamente que lo laven bien y usen vitacilina, porque si no lo hacen pueden venir en 15 días con el trabajo muy descuidado y es necesario darle un retoque para fortalecerlo. Hay mucha gente que recomienda no comer carne de cerdo, que no puedes ingerir bebidas alcohólicas y algunas otras cosas, pero yo las considero un mito, yo nunca he recomendado eso”.

Los aparatos que utiliza los trae del extranjero, ya que dice que hay que buscar muy bien para encontrar artículos de calidad porque algunos pueden salir hasta desechables.

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