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La PGR investiga al director general de Pemex Petroquímica, Rafael Beverido Lomelín, por la supuesta venta ilegal de una planta de amoniaco propiedad de la petrolera, documentada por Contralínea en julio de 2008

La compañía International Process Plants (IPP), especializada en la venta de plantas industriales a nivel global, con sede en Marlen Drive Hamilton, New Yersey, Estados Unidos, incluyó en su catálogo la planta Amoniaco III, adscrita al complejo de Petroquímica Cosoleacaque, como “plants for sale”.


La IPP es un consorcio chatarrero industrial a nivel mundial. Sus oficinas se ubican en Estados Unidos, India, Alemania y República Checa. Según información de la empresa, la transacción de la planta de Pemex Petroquímica está a cargo de Michael Joachim y Sanjeev Rege, presidente y vicepresidente global de venta de plantas. El proceso se llevó a cabo sin haber pasado por la Unidad de Racionalización de Activos de Pemex, y sin ser sometido a una licitación pública, como marca la ley.

En mayo de 2008, ante la Secretaría de la Función Pública, el extrabajador de Pemex Petroquímica, José Daniel de la Cruz Chung –quien durante 26 años se encargó de la instalación y mantenimiento de varias plantas en los complejos Cosoleacaque y Pajaritos, en Veracruz, incluida la de Amoniaco III– presentó una queja para informar del silencioso desmantelamiento de las plantas, según el oficio, DGAC/DGAAC/DCSQD/SCC/3583/2008 (Contralínea 105).

Previo a la publicación del caso, este semanario solicitó a los directivos de Pemex que informaran quién autorizó la venta de la planta, pero se negaron a dar su versión. En octubre, la prensa de Veracruz retomó la información; la gerencia de Comunicación Social en la entidad respondió que en noviembre de 2006 el Consejo de Administración de Pemex autorizó la desincorporación y venta del activo. Luego dijo que Cicloaceros había adquirido los “equipos y componentes que integran la planta de Amoniaco III”, por lo que la IPP quedaba como vendedora final de esos bienes.

Con oficinas en Córdoba, Veracruz, Cicloaceros se dedica a la venta de chatarra industrial, y es uno de los principales compradores de Pemex de aluminio, tubería, cobre y desechos ferrosos.


En diciembre de 2008, el periódico Reforma informó que Cicloaceros obtuvo la planta por 13 millones de pesos, contra 300 millones de dólares que cuesta un complejo nuevo de este tipo. Michael Joachim, director del Departamento de Plantas de la empresa International Process Plant, comentó para ese diario que “después de comprar la planta, desmantelarla, empaquetarla, transportarla en barcos, mejorar los procesos y volverla a instalar, su costo podría alcanzar 50 por ciento de lo que cuesta una nueva”. Es decir que, según sus cálculos, la planta se podrá vender hasta en 150 millones de dólares.

Luego de que Contralínea documentara que en su catálogo por internet la compañía IPP ofertaba la planta Amoniaco III, adscrita a las instalaciones del complejo petroquímico Cosoleacaque, la Presidencia de la República pidió a la Procuraduría General de la República (PGR) investigar el caso. Mediante el oficio RSC/IC/0710006470/08, en diciembre de 2008 la oficina de la Presidencia se declaró incompetente y envió al secretario técnico del procurador, Tomás Casilla Meza, la denuncia ciudadana hecha por el ingeniero Daniel de la Cruz Chung.

En otro oficio, fechado en septiembre de 2008, la Presidencia también remitió el asunto a la Secretaría de la Función Pública.

Dentro del acta circunstanciada AC/PGR/VER/CTZ/1045/2009, que integra la delegación de la PGR en Veracruz, en la mesa 1 investigadora, a cargo de Elena Pulido, el pasado 18 de mayo se llamó a ratificar a De la Cruz Chung.

El Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indabin), adscrito a la Secretaría de la Función Pública, aportó un elemento de prueba: informó que nunca tuvo conocimiento de la venta y que ni siquiera se sometió a su consideración, que además desconoce quién la compró.

Las indagatorias de la PGR versan sobre un posible daño patrimonial no sólo por la venta de la planta, sino por la pérdida de producción. Esa infraestructura operaba sin anomalías, su mantenimiento era frecuente y su producción alcanzaba las 1 mil toneladas cortas de amoniaco por día. Ante la PGR, el ingeniero petroquímico José de la Cruz acreditó que la salida de operación de planta tiene un impacto de 3 millones 700 mil pesos por día, ya que el precio promedio de la tonelada de amoniaco oscila en los 3 mil 700 pesos.

Construida en 1974, con tecnología Kellogg, la planta Amoniaco III es una de las cinco con las cuales el complejo petroquímico Cosoleacaque fue, hasta 1998, el principal productor de amoniaco del mundo, con una producción que alcanzó 1 millón 819 mil toneladas diarias de la materia prima que se usa como fertilizante o como insumo de otros fertilizantes o de productos de limpiez y explosivos.

El declive de esta industria llegó en el sexenio de Vicente Fox. A mediados de su sexenio, la producción de amoniaco alcanzaba apenas 240 mil toneladas. Incluso, en junio de 2003, Rafael Beverido Lomelín, director general de Industrias Negromex, declaró su intensión de trasladar la infraestructura de Cosoleacaque a Barbados.

Mientras, públicamente cacareaba el fallido espejismo de que con El Fénix renacería la industria petroquímica mexicana (con los 17 mil millones de dólares anuales que supuestamente generarían este proyecto). Sin análisis de costo beneficio, paró la operación de las plantas con el argumento de que no eran rentables, desincorporó algunos activos y subrepticiamente los puso a la venta.

Desde sus primeros años en la subsidiaria, numerosas quejas presentadas ante los órganos internos de control dieron cuenta de inversiones fallidas en procesos de remodelación de las plantas petroquímicas. Entre los expedientes ante la PGR que involucran a Beverido Lomelín en supuestas irregularidades se encuentran: DE027/AC/1X/2003, DE/019/2003, DE016/2003, QD-006/2001, DE008/2003 y RES-003/2003, radicados en la Secretaría de la Función Pública.

Rocío Nahle García, ingeniera que trabajó en Petroquímica durante más de dos décadas y que desde 1995 se convirtió en investigadora de esa industria, asegura que ha sido la conducción de Beverido en ocho años la que tiene a la industria fuera de competitividad. Recuerda que antaño la producción total de petroquímicos colocó a Pemex en el quinto lugar a nivel mundial.

“A Beverido se le asigna el cargo de director de Pemex Petroquímica con el propósito de mejorar los resultados, tantas atribuciones se le dieron, que él fue el que diseñó el proyecto estelar de Vicente Fox, el Fénix. El resultado de su gestión: los peores años para la petroquímica; se cancelaron proyectos, se cerraron las plantas, se dejaron abandonados los proyectos, se eliminó al personal calificado y dejó a la burocracia”.

De 2001 a la fecha, Pemex Petroquímica paralizó 18 plantas, 14 de ellas están declaradas en proceso de desincorporación, y cuatro más fuera de operación. Entre éstas, cinco de amoniaco, dos de clorados, dos de acetaldehído, una de óxido de etileno, una de cumeno, una de paraxhileno, una de óxido de etileno, una de acrilonitrilo y una de dodecilbenceno. “Muchas de ellas se pararon aun en condiciones de seguir produciendo”, dice el ingeniero Felipe Ocampo, petrolero que se ha desempeñado como perito en petroquímica.

“A ocho años de su nombramiento, lejos de que la petroquímica se reactivara, se fue a pique, está acabada, lo cual implica responsabilidad de ese funcionario, según la Ley Federal de Responsabilidades de los Funcionarios Públicos, y más en casos particulares como esta venta ilegal de la planta de Amoniaco III”, concluye Rocío Nahle.

Derivado de la reciente ratificación que José Daniel de la Cruz hizo a su denuncia y de los datos del Indabin, donde se deslindan de la autorización para la desincorproación y venta de la planta, la PGR podría llamar a declarar en unos días a Rafael Beverido, con quien se buscó una entrevista, sin que accediera a ella.

“Cada vez hay más elementos de prueba contra el director de Petroquímica. Espero que la PGR aplique la ley, y que los actos ilegales de este funcionario, que acabaron con nuestra industria petroquímica, no queden impunes”, dice en entrevista De la Cruz, petrolero que hoy tiene a Beverido en jaque.

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