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Rubén Camarillo Ortega, integrante de la Comisión de Economía del Senado de la República, anticipó en entrevista a Hora Cero que de aprobarse el dictamen para fijar un techo a las tasas de interés bancarias, en un plazo de a más tardar un mes las finanzas de los deudores mexicanos podrán tomarse un respiro. Actualmente los aranceles alcanzan hasta el 80 por ciento.


José Manuel Meza, Ciudad de México

Tras un océano de reproches por parte de la opinión pública a las reglas de operación de la banca mexicana, legisladores de todos los partidos en el Senado de la República plantean votar una enmienda al artículo 13 de la Ley de Instituciones Financieras que pretende detener la escalada de intereses en las tarjetas de crédito.

Y es que para sorpresa de muchos, en países como España, el Banco Bilbao Vizcaya (BBV) cobra el 25 por ciento a sus cuentahabientes, mientras que su filial de México (Bancomer) el 80 por ciento, aseguró Rubén Camarillo Ortega, senador del Partido Acción Nacional (PAN).

“Eso habla obviamente de lo disparatado, irreal e incongruente que están siendo con sus cobros de intereses y comisiones en nuestro país estos bancos”, manifestó.

Otro de los casos que más indignan a los mexicanos, de acuerdo al legislador, es el de la financiera The Hong- Kong and Shanghai Banking Corporation (HSBC), que en Inglaterra recauda el 16 por ciento de las cuentas crediticias y en suelo nacional detenta una tasa de 77 puntos porcentuales.

Citigroup, el gigante estadounidense dueño de Banamex, tampoco se queda atrás, pues el 40 por ciento de sus ganancias netas fuera de la Unión Americana provienen de México. En 2008 obtuvo una facturación de 880 millones de dólares (unos 10.560 millones de pesos antes de la actual devaluación de la moneda).

“Es parte de la argumentación que hemos hecho que no puede ser posible que estos grandes bancos a nivel internacional obtengan, por ejemplo, el 36 por ciento de sus ganancias mundiales de un país como el nuestro”, objetó el también ingeniero químico por el Instituto Tecnológico de Aguascalientes (ITA).

Les cortan las alas

En ese escenario, miembros de las comisiones legislativas del Senado de la República confrontaron a representantes de los banqueros, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), así como de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Servicios Financieros (Condusef ), quienes de inmediato expresaron su repudio absoluto a que el congreso fije topes a las comisiones y tasaciones.

Los funcionarios del gobierno calderonista y de los grupos inversores afirmaron que esta determinación tendrá su peso específico, porque esgrimen: “Se inhibirá el crédito y perjudicará a los más pobres”.

Luis Pazos, titular de la Condusef, asumió que en efecto “los bancos no son hermanas de la caridad”, pero según las experiencias de otros países como Alemania, Colombia y el propio Estados Unidos, el trabar las tasas de interés acarrea efectos negativos para los usuarios.

Pazos apostilló que existe un fondo electorero detrás de la iniciativa.

Utilizando la misma retórica Guillermo Zamarripa, delegado de la Banca y Ahorro de la SHCP, instó a los parlamentarios a que “no se les vaya a pasar la mano”.

Y poco después Enrique Castillo Sánchez Mejorada, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), intentó desmarcarse de las imputaciones al señalar que el problema radica en los balances los cuales “no reflejan adecuadamente los costos reales de quienes utilizan las tarjetas de crédito”.

Empero los senadores, indignados, fustigaron la “falta de sensibilidad” de los bancos para atender los reclamos de la población, pues hay evidencias aplastantes en su contra con meteóricos cargos, dudosos gravantes e impuestos “inflados” que violentan el crecimiento económico de millones de familias.

Frente a esas anomalías, Camarillo Ortega exigió a los banqueros una explicación del porqué si dicen que los intereses de los “plásticos” son en promedio del 30 por ciento, en Aguascalientes (entidad que representa) resultan mucho mayores: “Y aquí traigo los estados de cuenta”, increpó.

Por su lado, el senador Fernando Castro Trenti, del Revolucionario Institucional (PRI) precisó que: “De todas maneras, con o sin ellos vamos a hacer la reforma al sistema financiero”.

Ya se cuidan la retaguardia

Para Rubén Camarillo Ortega, integrante de la Comisión de Economía del Senado -y participante del debatido foro, ¿qué hacer para crecer en medio de la crisis?-, los bancos no se quedarán con las manos cruzadas y defenderán sus intereses a toda costa.

“Obviamente ellos están preocupados de que el congreso le meta mano a la regulación de los márgenes de intermediación, que es la diferencia de lo que las instituciones crediticias le pagan a sus ahorradores del 6 por ciento anual con la que le cobra a sus deudores, la cual supera el 70 por ciento. Estamos hablando de una desventaja de 50 puntos y ¡eso no se vale! “Por ello los legisladores de todos los partidos estamos determinados en modificar esta ley”, reiteró el senador panista.

El también master en Ciencias Tecnológicas del Petróleo por el Tecnológico de Ciudad Madero (ITCM), agregó que la iniciativa para techar los intereses de las tarjetas de crédito debe pasar también por la Cámara de Diputados.

“Espero que a finales de marzo la estemos llevando al Pleno del Senado y si es aprobada como se espera antes de que termine este período de sesiones el 30 de abril, tendremos ya una nueva regulación en materia en tasas arancelarias.

“Reitero: los intereses que cobran los bancos en México corresponden a otra realidad y si ellos no quieren ajustarse por su propia cuenta a través de una competencia efectiva, lo único que están haciendo es obligarnos como legisladores federales a ponerles un hasta aquí con este abuso muy claro y contundente.

“Nosotros no nos debemos a los banqueros sino a los ciudadanos y cueste lo que cueste esto va a ir para adelante”, subrayó el entrevistado.

Referente al esquema en que se pretenden configurar las nuevas reglas a la Ley de Instituciones Financieras, Camarillo Ortega aclaró que se perfilarán sanciones a los bancos que no la acaten.

“En la actualidad existen solamente canales de intermediación de la Condusef, más no una regulación como tal a los intereses crediticios. Con esta norma resolveremos el crucigrama para que quienes incurran en violaciones la autoridad competente pueda intervenir y castigarlos”, anticipó.

Por fin, el Poder Legislativo interfiere los intereses de los bancos ‘avaros’ que lejos de favorecer a los que menos tienen se han convertido en una amenaza nacional. Falta ver si la inminente reforma al sistema financiero mexicano no se contamina por los usureros que durante años y años han saqueado al país.

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