Salud de burócratas, el negocio

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Con cargo al erario, paraestatales, fondos y banca de desarrollo e instituciones para la asistencia pública contratan de manera directa los servicios de hospitales de elite

La danza de los millones que se usan en la atención médica de la elite mexicana no termina en la contratación global que cada año hace la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Entre 2007 y 2009, de manera directa, diversos funcionarios han echado mano de eventuales sumas millonarias para servicios médicos adicionales a los de su seguro institucional, contratados en su mayoría sin licitación pública.

Unas 200 empresas –entre ellas grandes corporativos y pequeñas clínicas– están empadronadas como prestadoras de servicios médicos y hospitalarios para el gobierno federal. La elección depende de cada funcionario, sin que necesariamente se atiendan los criterios que marca la Ley de Arrendamientos y Servicios del Sector Público de contratar la mejor oferta técnica y económica.

Por ejemplo, los del corporativo de Petróleos Mexicanos (Pemex) son clientes frecuentes del Hospital Ángeles del Pedregal, los directores de las zonas petroleras se atienden en la cadena de hospitales que el mismo consorcio (Operadora de Hospitales Ángeles) tiene en el resto del país; los de la Lotería Nacional se rehabilitan en la Clínica Londres; los del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (Sae) se hospitalizan en el Ángeles o el Hospital Clínica Santa Fe; los de la Secretaría de Seguridad Pública también contratan cirujanos privados.

Por el número y monto de contrataciones, según el portal de Compranet, el consorcio más socorrido es Operadora de Hospitales Ángeles, SA de CV, razón social constituida en 2005. Su posición como médico de cabecera de los funcionarios se dio en el sexenio de Vicente Fox.

Entonces era pública la estrecha relación entre el presidente del corporativo, Olegario Vázquez Raña, y la familia de Los Pinos, a la que albergó en el Hotel Camino Real de Mariano Escobedo durante varias semanas, una vez concluida su gestión, y el mismo donde Ana Cristina Fox era jefa de relaciones públicas y donde, desde una suite, Manuel Bribiesca despachaba sus negocios.

La primera entidad de gobierno que contrató los servicios médicos del Grupo Ángeles para todos sus directivos fue la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, cuando estuvo encabezada por Luis de Pablo. El contrato anual implicaba 82 millones de pesos anuales.

En el actual gobierno, Pemex es la entidad que mayores servicios le ha requerido sin licitación pública de por medio, aunque la petrolera cuenta con su red médica. Se le conoce como la tercera organización de servicios de salud pública del país –después del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado– porque tiene dos hospitales centrales, seis regionales, 12 generales, tres clínicas-hospital, cuatro clínicas, 33 consultorios, 115 unidades de servicios preventivos de medicina del trabajo, 20 consultorios en centros de desarrollo infantil y siete coordinaciones médicas de zona.

En sus informes de productividad, la Secretaría de Salud indica que Pemex es la dependencia que más invierte en infraestructura y medicamentos. No obstante, sus funcionarios desdeñan esos servicios y optan por los que les ofrecen los privados.

Invariablemente, los directivos de las subsidiarias acuden al Ángeles del Pedregal; sus mandos inmediatos (directores generales adscritos a las zonas petroleras) utilizan la red de hospitales Ángeles, y los gerentes, superintendentes y mandos medios usan clínicas privadas de menor costo. El 80 por ciento de estos servicios se contrata sin licitación pública.

Algunos de los servicios pagados por la Subdirección de Servicios Médicos de Pemex en la gestión de Jesús Reyes Heroles son: El 2 de enero de 2007 pagó al Ángeles del Pedregal 170 mil pesos por el servicio de resonancia magnética (contrato 4800001538); el 1 de enero de 2008, estudios radiológicos de resonancia magnética, por 320 mil pesos (contrato 4400089824); al siguiente día, 330 mil pesos por un tratamiento de hemangioma (contrato 4800005267) en el Hospital Central Sur de Alta Especialidad.

Ese mismo mes, la Subdirección de Servicios de Salud de Pemex pagó 2 millones 169 mil 816 pesos por la atención médica de urgencia de uno de sus directivos (contrato 4400087919). El 1 de abril, 200 mil pesos por un tratamiento de hemodinamia en el Hospital Central Sur de Alta Especialidad.

A la red de clínicas que maneja la Operadora de Hospitales Ángeles en los estados, el 1 de enero de 2008, la Coordinación Médica de Zona en Tampico le contrató 11 servicios de atención hospitalaria, que suman 2 millones 868 mil pesos (contratos 4400088793, 4400089027, 4400089029, 4400089451, 4400089466, 4400089467, 4400089468, 4400089469, 4400089470, 4400089471 y 4400089824). El día 22 la Subdirección Administrativa de Tula pagó el servicio de resonancia magnética por 320 mil pesos (contrato 4400087927).

El 23 de diciembre contrataron “estudios médicos” por 1 millón 621 mil pesos, mediante seis adjudicaciones (contratos 4400102039, 4400102045, 4400102052, 4400102054, 4400102112 y 4400102115).

El pasado 1 de enero pagó los servicios médicos, radiología, dermatología, entre otras, para Ciudad Juárez, por 442 mil pesos (adjudicaciones 4800007501 y 4800007813). El 13 de febrero se le pagaron servicios por 507 mil pesos (contrato CMZG-TLAQ-AD10-2009), y el pasado 29 de abril, por 402 mil 500 pesos (4800007628).

El consorcio médico no ha estado exento de observaciones del Órgano Interno de Control (OIC) en Pemex. El 15 de agosto de 2008, el titular del Área de Responsabilidades, Juan Adrián Puig Márquez, emitió una circular (número OICPM-AR-GI- 001/2008) a todas las dependencias del gobierno federal para que se abstuvieran de hacer contratación alguna con Operadora de Hospitales Ángeles, según la resolución OICPM-AR-202/2162/2007 del expediente 0018/2008, donde se le determinó como “infractor”.

La información que difundió el OIC es que “esta sociedad fue sancionada conforme a lo dispuesto a la ley de adquisiciones, arrendamientos y servicios del sector público, artículo 60, párrafo tercero, que establece que si al día en que se cumpla el plazo de inhabilitación no se ha pagado la multa que hubiere sido impuesta, la mencionada inhabilitación subsistirá hasta que se realice el pago”.

La multa ascendió a 81 mil 514.50 pesos y una inhabilitación de tres meses; se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 29 de agosto de ese año.

Como surtía efecto al día siguiente, las entidades de gobierno tenían prohibido hacerle contratación alguna entre el 30 de agosto y el 30 de noviembre de 2008; sin embargo, funcionarios de Pemex rompieron este ordenamiento. Entre otros contratos, los números 48000098552 y 4400098549 se suscribieron el 7 de septiembre de 2008 –según el sistema Compranet–, es decir, en el periodo prohibido por la Secretaría de la Función Pública (SFP). Al respecto, se solicitaron entrevistas con los directivos de Pemex y los de la compañía hospitalaria, pero no hubo respuesta.

Por servicios médicos entre 2007 y 2009, Pemex ha pagado 36 millones de pesos al Hospital Aranda de la Parra, de León Guanajuato; 2 millones 114 mil 468 pesos al Hospital de Cardiología y Cirugía Los Ángeles, de Irapuato; 4 millones 561 mil pesos al Hospital Bellavista, de Cuernavaca; 720 mil pesos al Hospital Bonavia, de Playas de Rosarito; 2 millones 434 mil pesos al Hospital Central de Apizaco.

Un millón 393 mil pesos al Hospital Ceracom, de Tabasco; al Hospital de La Paz, en Durango, 6 millones de pesos de Pemex; al Hospital de la Santa Cruz, de Querétaro, 45 mil pesos; al Hospital de Praga, de Mante, Tamaulipas, 451 mil 827 pesos; en Sonora, al Hospital del Socorro de Nogales, cuatro servicios por 865 mil pesos, al Hospital Fátima, ocho servicios por 2 millones 965 mil pesos; en Michoacán, al Hospital Fray Juan de San Miguel Uruapan, tres servicios por 1 millón 450 mil pesos; al Hospital Memorial, 8 millones 700 mil pesos.

Al Hospital Guadalajara, de Tijuana, Pemex le ha pagado 6 millones 110 mil pesos. Entre 2008 y 2009 le ha contratado al Hospital Siglo Veintiuno, de Mexicali, servicios por 3 millones 334 mil 698 pesos; al Hospital Metropolitano, de Tapachula, 3 millones 322 mil pesos; al Hospital Privado Magallanes, de Acapulco, 4 millones 522 mil 057 pesos; al Hospital Privado San José de Cajeme, Sonora, entre 2007 y 2009, Pemex le ha contratado servicios por 9 millones 426 mil 400 pesos; al Hospital San José de Monclova, en Coahuila, 3 millones 172 mil pesos.

Al Hospital San Agustín de Guadalupe, Zacatecas, entre 2007 y 2009, Pemex le ha pagado 5 millones 58 mil pesos; al Hospital San Javier, de Guadalajara, 39 millones de pesos; al Hospital San Jorge, de Durango, 453 mil 200 pesos; al Hospital San José de Hermosillo, 13 millones 775 mil pesos; a Hospitales y Quirófanos del Golfo, en Veracruz, 2 millones de pesos por servicios de hospitalización.

En diciembre de 2008, se contrató también una restauración dental a Médico Dental Arcam por 25 mil pesos.

Las contrataciones del Sae

El 31 de enero de 2008 –mediante la licitación 06812002-002-08–, el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes contrató a Operadora de Hospitales Ángeles el servicio hospitalario y estudios de gabinete para sus directivos, cónyuges e hijos (1 mil 307 beneficiados), del 16 de febrero al 31 de diciembre de 2008.

El monto fue de 19 millones 92 mil pesos por servicios médicos, y “una habitación con baño completo, teléfono, televisor a color con control remoto, reposet confortable de descanso, sofá o cama para acompañante con sábanas y cobertor, toma de oxígeno y succión directa, cama eléctrica u ortopédica con diversas posiciones según sea el caso, aditamentos para intercomunicación con la central de enfermería, lámpara de cabecera, mesa puente para alimentos sobre la cama, clóset, dieta conforme a la orden médica para cada caso”.

El 23 de diciembre el Sae le recontrató el servicio para el periodo del 1 de enero al 31 de diciembre de 2009, pero el monto subió a 42 millones de pesos.

Adicional al paquete, el 1 de febrero pasado, el Sae pagó 1 millón 450 mil pesos (contrato BCR/NAL/EMP-020-09) por servicios de hospitalización de dos personas (adjudicaciones 06812002-0089- 09 y 06812002-0149-09).

A otras clínicas del interior del país también les ha pagado servicios. Tal es el caso de un servicio en el Hospital San José de Monterrey, que le supuso un costo de 210 mil pesos el 9 de abril de 2007 (contrato SAE/1257/2007).

Lotenal, altruismo simulado

Aunque todos sus empleados son derechohabientes del IMSS desde el sexenio pasado, la Lotería Nacional (Lotenal) es cliente frecuente de los hospitales privados.

Las contrataciones de este servicio –que anualmente implica una erogación de 100 millones de pesos– en el sexenio de Felipe Calderón, con Francisco Yáñez Herrera y Miguel Ángel Jiménez Godínez, dos personajes cercanos a Elba Esther Gordillo, al frente de la institución, han sido cuestionadas incluso por los mismos propietarios de los hospitales que, incluso, hablan de licitaciones amañadas.

En 2008 los servicios de primer nivel, por 40 millones de pesos, se contrataron a Médica Londres (que opera con la razón social Clase Médica), propiedad de Jorge Kahwagi, presidente del Partido Nueva Alianza (Panal), fundado por Gordillo.

Los de segundo nivel o alta especialidad se contrataron a Hospitales Ángeles por 47 millones 52 mil 559 pesos del 6 de febrero al 31 de diciembre de ese año; en diciembre se le pagó otro servicio médico por 2 millones 839 mil 856 pesos.

En 2009, la contratación regresó a manos del Grupo Ángeles, que desde el sexenio pasado entró como médico de la Lotería Nacional, en el mismo periodo en que esta institución era administrada por Laura Valdés Ruiz, cuya hermana, María Elena Valdés Ruiz, fungía como secretaria de la fundación Vamos México de Marta Sahagún, de la que Vázquez Raña era patrocinador.

Los servicios médicos que Lotenal contrata son supuestamente para los directivos de la institución, trabajadores de base y de confianza y billeteros, en toda la red de hospitales que maneja el Grupo Ángeles. En realidad, sólo los directivos de Lotenal tienen la posibilidad de recibir atención médica en cualquier de ellos. Para los billeteros la opción es el hospital Mocel, siempre y cuando cumplan las metas de venta.

Mario Montes, secretario general de la Federación Mexicana de Vendedores de Billetes de la República Mexicana, explica que es prácticamente imposible que los billeteros tengan este servicio. Detalla que la cuota mínima que se les pide es vender el equivalente a 397 salarios mínimos cada semana (es decir unos 22 mil pesos semanales) durante seis meses consecutivos o, de lo contrario, alcanzar la meta de 284 salarios mínimos para tener acceso al IMSS.

“Con la situación económica, cada vez son menos los vendedores con la posibilidad de esta prestación. Para acceder al Mocel hay que manejar varios estanquillos y vendedores porque el billetero no los vende. Si uno llega a la meta y en los siguientes meses no sostiene la venta, de inmediato le quitan ese derecho, y lo peor es que la mayoría de los que han perdido la prestación son los viejitos, que más necesitan el seguro”, dice Montes en entrevista.

Aunque perdió el contrato de Lotenal, el candidato a diputado federal por el partido Nueva Alianza Jorge Kahwagi tiene como clientes a los directivos de Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y del Sae. El 10 de abril de 2007 el Sae le contrató los servicios hospitalarios generales y de alta especialidad de sus directivos por dos meses (del 9 de abril al 9 de junio de 2007), a un costo de 7 millones de pesos (contrato SAE/1264/2007).

El 11 de febrero de 2008, Nacional Financiera le contrató los servicios de estudios de radiología e imagen para sus directivos por 1 millón 597 mil pesos; el 21 de febrero los estudios de Laboratorio y Análisis por 530 mil pesos; el 3 de marzo le contrató los servicios integrales de atención médica y hospitalaria por 68 millones de pesos del 1 de mayo al 31 de diciembre de 2008; el 31 de marzo, otro paquete de estudios de radiología e imagen por 387 mil pesos, el 14 de abril le contrató los servicios integrales y atención médica hospitalaria y de apoyo diagnóstico por 6 millones de pesos (licitación 06780018-010-08).

El caso Fonatur

A partir de esta administración, todos los empleados del Fonatur quedaron inscritos como derechohabientes del IMSS, explica su vocera, Sonia Figueroa; aún así, se gastan millonarias sumas en hospitales privados. Los mandos medios y altos mandos tienen un seguro de gastos médicos con la trasnacional Metlife, adicionalmente contratan otros servicios, como el que el 1 de enero de 2008 pagó Fonatur al grupo Ángeles por el servicio de cardiología y hemodinamia para ellos, por 6 millones 426 mil 713 pesos (contrato C-152-08).

El mismo 1 de enero le contrató al Hospital Santa Fe servicios de cirugía por 5 millones 478 mil 307 pesos (contrato C-147-08,) y el día 14 otros servicios de cirugía laparoscópica por 4 millones 763 mil 745 pesos. Al Sanatorio Oftalmológico Mérida, el 14 de enero de 2008 se le pagó una cirugía ocultar por 245 mil 611 pesos, y al Hospital los Cedros, 182 mil 608 pesos por un servicio.

En la salud de las autoridades no hay límites. A algunos se les permite contratar servicios de cirujanos y médicos privados, cuyos honorarios cargan también al presupuesto. Por ejemplo, entre mayo y junio de 2007 el Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social, de la Secretaría de Seguridad Pública federal, contrató a los médicos Edgar Morales Bonilla y Francisco Javier Muñoz Rodríguez para que hicieran una cirugía máxilofacial por 138 mil 888 pesos.

En abril de 2008 se pagó al médico Sergio Sital Gastélum 33 mil 300 pesos por un servicio de cirugía ocular (contrato OADPRS/030/200).

Hasta el cierre de esta edición, ninguna de las autoridades involucradas en la contratación de servicios médicos ni los encargados de los sistemas del sector público respondieron a la solicitud de entrevista con Contralínea.

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